La comunidad autónoma de Cataluña está situada en el extremo nororiental de la Península Ibérica y es una región con una identidad y lengua propias. Esta región es uno de los lugares más cosmopolitas de España y forjó su personalidad histórica en la Edad Media abriéndose al Mediterráneo.

Cataluña es un destino turístico de primer orden que cuenta con grandes recursos naturales. Su complejo relieve, del que destaca la muralla natural de los Pirineos al norte, da lugar a una gran variedad de paisajes como la montaña de Montserrat. El Mar Mediterráneo es otro elemento fundamental de su paisaje, con cálidas playas que bañan la Costa Brava o la Costa Dorada. Un Parque Nacional y otros muchos espacios protegidos ponen de relieve la riqueza ecológica de esta Comunidad

El parque natural del Delta del Ebro es la mayor zona húmeda de Cataluña. Tiene más de 7.500 hectáreas de tierras llanas traspasadas por el gran río donde viven una variada clase de aves. Y el mencionado Parque nacional, el de Aigüestortes y Lago de Sant Maurici, está situado en el centro de los Pirineos, y ofrece unos paisajes y entornos naturales de montaña impresionantes. Otra maravilla natural es el lago de Bañolas con 1 Km. cuadrado de superficie y una profundidad de 60 metros.
El turismo de playa jalona todo el litoral catalán, desde Tortosa hasta Portboú. Calafell, Salou, Lloret de Mar, Cambrils, Gavà, Calella, Castelldefells o Sitges son algunas de las localidades costeras más visitadas en época de veraneo.

 

La Costa Brava está llena de acantilados y tranquilas playas. Las Islas Medas es un archipiélago de seis islotes que destaca por la riqueza de su fondo marino, protegido por ley, aunque están permitidas las actividades de buceo recreativo y la fotografía subacuática de su rica variedad de peces.

El Ampurdán es una zona turística pero no masificada todavía, cuya belleza y paisaje no escapan a los ojos del viajero. Algunos de sus tesoros como los núcleos arqueológicos de Ampurias y Rosas, los antiguos monasterios de Sant Pere de Roda, las poblaciones medievales de Peralada, los monumentos de Sant Feliu de Guíxols, la vitalidad artística de Cadaqués, pueblo conocido a partir de la figura de Dalí, o el encanto de Figueras son hitos en el camino de todo aquel que quiera disfrutar de esta comarca catalana.

Tierra adentro, en la zona Pirenaica, el Valle de Arán ofrece, además de sus estaciones de esquí, unos bellos paisajes y pueblos que han guardado un propia cultura. En la zona de Olot se puede practicar senderismo, barranquismo y puenting, mientras para pasar el tiempo de forma más lúdica, la mejor opción es ir al Parque temático de Port Aventura. El turismo rural tiene a la comarca de la Garrotxa a uno de sus destinos más atrayentes para todo aquel que busque la tranquilidad y el sosiego.

Girona es una ciudad con un sabor histórico muy especial ya que en él se encuentra el barrio hebreo mejor conservado de Cataluña. Además de presencia judía también quedan rastros árabes, como sus baños. En contraposición a ello Gerona ofrece también una amplísima oferta de galerías de arte para el que tenga un gusto más actual.

 

Barcelona es el gran centro de la comunidad catalana y su importancia sobrepasa las fronteras de la región adquiriendo una relevancia mundial. Desde los restos del pasado romano o el legado gótico, hasta llegar a la explosión modernista y la actual etapa de diseño de vanguardia, Barcelona tiene infinidad de cosas que ofrecer al visitante. La capital catalana es el centro mundial del modernismo. El entorno del Eixample (Ensanche), principalmente el paseo de Gracia, es el centro de esta arquitectura, de la que Gaudí es el mayor maestro, la Casa Milá o la Casa Batlló son edificios de obligada visita. La ruta del modernismo nos lleva al Parque Güell, un parque urbano situado en la montaña Pelada en el que Gaudí empleó técnicas revolucionarias para crear un espacio mágico.

 

 

El eje turístico de toda la ciudad son Las Ramblas, una calle llena de vida y excitación en la que se hace patente el cosmopolitismo y la multiculturalidad de esta ciudad. Una buena fecha para visitar Barcelona podría ser la Feria de Sant Jordi, el 23 de abril, tiempo en el que es tradición regalar libros y rosas.

La gastronomía Cataluña es muy variada y ofrece platos tan sabrosos como las perdices con coles o las judías con butifarra. De los postres tradicionales destaca la famosa crema catalana. Los vinos más famosos de esta región son los cavas, espumosos muy apreciados internacionalmente. Los espumoso del Priorato (Tarragona) o del Penedés, son de gran calidad.