Información general

Localizada en el sur de España, la capital de la provincia de Almería cuenta con más de 181.000 habitantes. Es la ciudad con más horas de sol de toda Europa y la segunda del mundo. En invierno la temperatura del agua es más alta que la del aire y la temperatura media es 18,7º C. La economía almeriense funciona principalmente por ingresos del turismo y de la agricultura. Almería es una de las zonas más importantes de Europa en el terreno de la agricultura y es conocida como “la huerta de Europa.”
Lo que también es notable es que Almería ha sido escenario de muchísimas películas, como los spaghetti westerns de Sergio Leone de los años 60 y 70 e Indiana Jones y la última cruzada.
La fiesta principal de la ciudad es la feria, que tiene lugar en agosto. También la Semana Santa en Almería es una gran fiesta, y es decir que es una de las más bellas de todo Andalucía.

Historia

La ciudad ha tenido un papel importante desde muchos siglos como puerto para los iberos, fenicios y cartagineses. Pero la ciudad se empezó a desarrollar bajo el reino de los musulmanes. El Sultán Abderramán III decidió de amurallar la ciudad, lo que cambió su aspecto. Era una de las ciudades más islámicas de toda la península y después de Córdoba, la ciudad más influyente y próspera de Al-Ándalus. Almería siguió cobrando influencia después la caída del califato y como reino independiente prosperó todavía más. En esta época se produjeron los mejores tejidos de seda, que fueron exportados a todo el mundo árabe. Las actividades comerciales de Almería fueron conocidas en todo el occidente medieval. Además de la producción de tejido, Almería era un mercado de esclavos bastante grande. La venta de mármol era otra fuente de ingresos para los comerciantes almerienses. En esta época muchos piratas usaban Almería como puerto para sus rapiñas, dando una reputación de terror a los enemigos de la ciudad.
Pero en el año 1147 el papa Eugenio III convocó una cruzada contra la ciudad y unió los cristianos del norte de España y Francia. Ellos atacaron las murallas en doce puntos diferentes y después una breve resistencia la ciudad cayó y las industrias de la ciudad fueron destruidas. Muchas de las riquezas de Almería cambiaron de propietarios. En los años siguientes tuvo lugar un declive y la ciudad fue escenario de varias batallas entre los cristianos y los moros.
Después de la reconquista definitiva en 1489 la ciudad perdió mucho de su influencia y importancia que tenía durante el reinado musulmán. Una sucesión de terremotos devastó totalmente Almería en 1522. A partir del siglo XVIII las condiciones sociales y económicas mejoraron y la agricultura se desarrolló. La ciudad creció hasta principios del siglo XX, cuando la primera guerra mundial y la guerra civil causaron nuevas crisis urbanas, pero a partir de los años 50 nuevos proyectos urbanos causaron una recuperación de la ciudad.

 

Monumentos de Almería

La Alcazaba de Almería

Un castillo amurallado, hecho por orden del rey Hakim en el siglo X, que sirvió como edificación de defensa. Dentro había torres de defensa, casas y una mezquita. La alcazaba tenía tres recintos y cada uno tenía su propia función. El primer recinto sirvió como campamento militar y refugio para los ciudadanos en caso de un ataque. El primer y segundo recinto están separados por el Muro de la Vela, sobre el que fue levantada la campana de la vela, que anunciaba eventos importantes que tenían lugar, como fuego, peligro o barcos que entraban en la bahía. En el segundo recinto vivían los gobernantes, la guardia y los servidores. Aquí estaban localizados también los baños, las tiendas y la mezquita. El tercer recinto fue construido después la reconquista de Almería, por orden de los Reyes Católicos. Ahora varias partes de la alcazaba están totalmente arruinadas, pero la mayoría de la alcazaba está bien conservada y se puede visitar.

La Catedral

El obispo de Almería ordenó la construcción de la catedral tras el terremoto de 1522. Fue proyectada por Diego de Siloé (también responsable para la catedral de Granada). Es de estilo gótico y fue diseñada como una fortaleza que servía para la defensa de la ciudad. En el año 1564 el templo fue terminado. Durante la época barroca el templo sufrió ataques de piratas por lo que fue necesario ampliar sus defensas y al templo fue dotado de nuevos armamentos. En el interior encontramos un retablo de estilo barroco y la capilla de Santo Cristo en que está el sepulcro de Diego Fernández de Villalán. No es una catedral típica por su forma de fortaleza. Merece la pena visitarla.

La Plaza de la Constitución

Originalmente una gran explanada que sirvió como zoco y zona de bazares y mesones para los musulmanes. Tras la reconquista se convirtió en una plaza de mercado y es el punto de referencia más notable, como la Plaza Mayor en Salamanca. En la Plaza encontramos el Ayuntamiento, construido a finales del siglo XIX. En el centro de la Plaza hay una monumental columna de mármol que está dedicada a los liberales que en 1824, intentaron derrocar el régimen absolutista de Fernando VII.

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