Información general

Jaén es la capital de la provincia de Jaén y cuenta con más de 117.000 habitantes. La ciudad se ha pronunciado como la Capital Mundial del Aceite de Oliva, debido a la gran concentración de oliveros. Los ingresos de Jaén vienen del sector de servicios y la agricultura. El turismo en Jaén no está tan desarrollado como en otras partes de Andalucía, pero poco a poco la gente va descubriendo Jaén como lugar turístico. Los habitantes de Jaén se llaman jiennenses y durante la Feria de San Lucas en octubre todos están en las calles para las corridas y conciertos. La ciudad tiene muchas leyendas, de las cuales, la leyenda del Lagarto de la Magdalena es la más conocida. También hay varias leyendas sobre fantasmas en el Castillo de Santa Catalina y en la catedral.

 

Historia

Los iberos fueron los primeros que establecieron un pueblo en el siglo VI a.C. Los romanos la convirtieron en una ciudad con el nombre de Aurgi. Pero la ciudad empezó a desarrollarse bajo reino de los musulmanes. La ciudad fue fortificada y se convirtió en un centro de tranquilidad en el que vivían juntos musulmanes y judíos. La poesía y la música eran formas de arte que se desarrollaban mucho en esta época. El nombre musulmán de la ciudad era Yayyan. En 1212 tuvo lugar la Batalla de las Navas de Tolosa y los cristianos se acercaron a la ciudad. El rey de Jaén (en este periodo Muhammad Al-Hamar) decidió hacer un pacto con Fernando III de Castilla en 1246, en el que cedió la ciudad al rey castellano a cambio de retener el poder en Granada. La lucha contra los musulmanes continuó y Jaén fue una base importante para las sucesivas batallas que tuvieron lugar en el sur. Aunque por otro lado, también fue saqueada dos veces, en 1300 y 1369. Los cristianos obligaron a todos a convertirse a la religión católica y los que no quisieron fueron expulsados después de la reconquista en 1492. Bajo Fernando III la ciudad fue cristianizada, es decir que convirtieron la mezquita en una iglesia, construyeron un Alcázar y la sede episcopal fue trasladada a Jaén. La importancia de Jaén creció durante el siglo XVI y contaba con más de 22.000 habitantes y era una de las ciudades más importantes de Castilla. En la época renacentista muchos nuevos edificios fueron construidos como por ejemplo la catedral. La cultura en Jaén seguía aumentando y muchos artistas se establecieron en el barrio cercano de la catedral. A partir del siglo XIX la ciudad sufrió una crisis económica de la que en realidad nunca se recuperaría. Ahora es una capital provinciana regular con una economía basada en la agricultura y la producción de aceite de oliva.

 

Monumentos de Jaén

La Catedral

Su construcción comenzó en el siglo XVI y sirvió principalmente para guardar la reliquia del Santo Rostro. Muchos arquitectos fueron los que dirigieron la construcción aun así, el resultado fue bastante homogéneo. El arquitecto renacentista Andrés de Vandelvira tuvo una gran influencia en las obras impulsando la construcción de las dos torres que dan a la catedral un aspecto siguiendo su estilo. La fachada tiene unos balcones en que se exponía el Santo Rostro cada viernes. También fue modelo para muchas catedrales en América del Sur.

 

Castillo de Santa Catalina

Erigido por Fernando III en 1246, después de la reconquista cristiana. Sirvió como defensa de toda la zona alrededor de la ciudad, incluso a los olivares. El castillo fue ampliado durante 4 siglos y fue finalizado en el siglo XIX. Una tradición en este castillo es que los jiennenses suben a pie al castillo en el día de Santa Catalina y asan sardinas.

Palacio de Villardompardo

Ahora encontramos en este palacio dos museos y los restos de unos antiguos baños árabes del siglo XI. Estos baños fueron usados por musulmanes y tras la reconquista en 1246 por los cristianos se fueron dejando de usar hasta que fue abandonado su uso a finales del siglo XIV. En este mismo siglo comenzó la construcción del palacio que se extendieron finales del siglo XVI. Fue construido sobre los baños causando la destrucción de una parte de ellos y otra parte fue ocultada. En el siglo XVIII el palacio fue usado como Hospicio de Mujeres y a principios del siglo XX lo ampliaron con una capilla. En 1913 don Emilio Romero de Torres descubrió una parte de los baños árabes y ordenó la excavación. Los baños fueron limpiados y reconstruidos donde fue necesario, pero la guerra civil causó una pausa en las obras y fueron finalizadas en 1984.